Echándole un vistazo al trailer de la nueva película dirigida por Sean Penn, Into The Wild (que parece recomendable aunque sólo sea por tener a Emile Hirsch de protagonista), me ha parecido oír una melodía de fondo que me ha recordado mucho a esta canción que aparecía en el disco a medias que editaron Calexico y Iron & Wine hace un par de añitos. Una preciosa voz de Sam Beam, un ritmo de 3/4 que le da ese aire a vals envolvente, y una trompeta para rematar, qué más se puede pedir? Iron & Wine con Calexico - He lays in the reins
One more drink tonight as your gray stallion rests Where he lays in the reins For all of the speed and the strength he gave
One more kiss tonight from some tall stable girl She’s like grace from the earth When you’re all tuckered out and tame
One more tired thing the gray moon on the rise When your want from the day Makes you to curse in your sleep at night
One more gift to bring we may well find you laid Like your steed in his reins Tangled too tight and too long to fight
A veces hay cosas que se escapan totalmente a mi comprensión, y ésta es una de ellas. No entiendo cómo una película como ésta, cuyo director ganó un premio en el Festival de cine de San Sebastián del pasado 2006, con un actor protagonista, Sean Biggerstaff, más que solvente en este papel y muy superior a la media de actores que se estrenan con su primer papel principal (y conocido por su papel de Oliver Wood en la saga Harry Potter), una estética atractiva para los que les gusta la dirección artística con regusto a videoclip, y una historia aparentemente sencilla pero imaginativa, de amores y desamores en clave agridulce, pero sin caer nunca en el lagrimeo fácil de las películas de colores pastel made in Hollywood, todavía no haya sido estrenada en nuestra cartelera después de más de un año de su realización. Lo más curioso de todo es que el director, Sean Ellis, realizó un corto en 2004 cuyo hilo argumental era más o menos el mismo, con los mismos actores y el mismo título, y el corto estuvo nominado a los Óscar en el apartado de mejor corto de acción real, y ganó 6 premios entre ellos el premio al mejor corto narrativo en el Festival de cine de Tribeca. Y la película, de momento, lleva ya dos premios... Y con todo y con eso, la película está inédita en nuestras carteleras. Que sí, que los premios no son sinónimo de calidad, pero lo que está claro es que películas mucho más mediocres pueblan nuestros cines, y cuando, de repente, aparece algo que eleva un poco la media, parece que pasa totalmente desapercibido. Recomendable 100% y a ser posible, hay que intentar verla sin saber nada sobre ella (por eso no desvelo aquí nada del argumento), pero no porque sea película con sorpresa final, giro argumental, ni nada parecido, sino porque posiblemente uno la verá sin saber muy bien qué esperarse...y seguro que sale con buen sabor de boca. A colocar en la estantería al lado de algún otro ejemplo del nuevo cine británico (Ken Loach, Mike Leigh, y compañia, no necesitamos más realismo social, de verdad), original, imaginativo y de buena factura como Hot Fuzz. Curiosa escena de Cashback (Sean Ellis, 2006) con música de fondo de Bang Gang (Keren Ann es una de mis pequeñas debilidades)
Y si uno después de ver este fragmento, se queda con ganas de oír la canción completa, ahí va: Bang Gang - Inside
Engancharme a una canción cada vez me resulta más difícil. Posiblemente porque el 70-80% de la música que reproduzco a diario no supera el par de escuchas antes de ser relegada al olvido más absoluto. Y sí, lo sé, es injusto para gran parte de la música, porque muchas de esas grandes canciones que van formando los recuerdos musicales de cada uno (y en este caso, los míos) no son precisamente canciones que entren a la primera, a la segunda, ni siquiera a la tercera... ¿Cuántas veces ha ocurrido eso de tener un disco acumulando polvo en una estantería, y de repente un día, uno se envalentona y decide prestarle atención a cada nota, a cada golpe de batería, a cada palabra de ese disco para el que había perdido toda esperanza, y descubre una joyita musical que unos minutos antes estaba formando parte del mobiliario simplemente por pereza, porque la primera vez que lo puso no le dijo absolutamente nada, o quién sabe el porqué?. Pero ay, amigos, el tiempo cada vez es menos, y el abanico cada vez es más amplio, y uno se da cuenta de que pasa demasiada música por sus oídos sin dejar ningún tipo de huella. Y en esta situación en la que uno cada vez es menos receptivo/más exigente con la música actual y le pide algo diferente a esa novedad sin saber muy bien qué se entiende por 'algo diferente', me satisface encontrar una canción que supera la primera, la segunda, la tercera y las escuchas que hagan falta (tal vez dentro de un tiempo me coma mis palabras, pero de momento...). Me gusta porque la voz me recuerda a Mick Jones (The Clash, Big Audio Dynamite), porque la construcción melódica es sencilla pero efectiva, porque el estribillo es pegadizo, tarareable y bailable a partes iguales, porque no tiene el típico puente rompe-armonías que destroza hasta la canción más 'pintona' y porque el vídeo en su estatismo y su aspecto visual bastante rácano no me disgusta en absoluto. Aunque me queda la siguiente duda 'existencial' viendo el vídeo : ¿Por qué todos los grupos ingleses (y algunos, ejem, 'moderniquis' norteamericanos también) actuales tocan con la guitarra justo debajo del sobaquillo (véase The View, Arctic Monkeys, etc..)Arrrgh es que no puedo con ello... To My Boy - Fear Of Fragility