16 septiembre 2007

Isabelle Geneviève Marie Anne Gall

Curioso esto de las modas. Coloca Tarantino en los títulos de crédito de su última película, una canción que Serge Gainsbourg compuso para France Gall allá por el año 1964, y de repente vivimos una especie de revival de la etapa más ye-yé de la parisina. Y vale, lo reconozco, Gainsbourg compuso para France Gall algunas de sus canciones más bailables, picantonas, exitosas y todo lo que uno quiera poner detrás de 'canciones más', pero hey...hay vida más allá de Gainsbourg para France Gall (y sobre todo más allá de Laisse tomber les filles). De verdad...
Y para muestra, dos canciones compuestas por Michel Berger, compositor, arreglista y director artístico unido artística y sentimentalmente a France Gall prácticamente desde que se conocieron en 1973 hasta su fallecimiento en 1992, y que revitalizó de nuevo su carrera después de unos años un tanto dispersos, toda vez que el tándem Gainsbourg-Gall dejó de tener el atractivo para el oyente del que años atrás gozaba.
Un concepto de canción bien diferente el que tienen uno y otro compositor (uno, Gainsbourg, que como letrista está imbuido de una corriente cultural francesa rebelde [Arthur Rimbaud, Boris Vian, Paul Verlaine] que se cuestiona todo lo que pueda haber de acomodaticio a su alrededor, y como musico es capaz de tomar su sonido de cualquier fuente de inspiración, desde los standards de jazz a las percusiones africanas, el reggae franco-jamaicano, o el tecno-pop más kitsch; el otro, Berger, un concepto más clásico de compositor, academicista en sus arreglos, y polifacético a la hora de enfrentarse incluso a una ópera-rock) , pero ahí es donde supongo que reside el talento de France Gall, en saber evolucionar sin perder un ápice del carácter, la dulzura y la capacidad de adaptación a todo tipo de orquestaciones y arreglos sin sonar artificial o forzada.
France Gall - Musique

Nota: Este vídeo sin esa puesta en escena tan propia de la época no sería ni una pizca de lo que es.

France Gall - Resiste (Formule 1 TV 1984)

13 septiembre 2007

Dancing barefoot

Tan fácil como dejar que la música te envuelva y los pies se mueven solos...
Nota: En este caso las imágenes que acompañan a las canciones son lo menos importante
Sapphires - Gotta have your love

Mary Love - You turned my bitter into sweet

11 septiembre 2007

Dos maneras de ver una misma acción XXVI

Bailar en la azotea de un edificio, aunque uno no esté especialmente dotado para ello, puede tener su punto de diversión...
Toda una pléyade de actores/actrices más o menos conocidos (Renee Zellwegger, Robin Tunney con el pelo rapado, Rory Cochrane, Liv Tyler, Debi Mazar, Ethan Embry, Anthony LaPaglia) bailando una de mis canciones favoritas de The The 'This is the day' en la película Empire Records (Allan Moyle, 1995)

John Cusack y Tim Robbins (bastante jovencitos, todo sea dicho, porque veinte años son veinte años) bailando la canción 'I can't stand it' de Sam Moore en la película Tapeheads (Bill Fishman, 1988)

El cine según Truffaut

Qué mejor forma de volver, y por tanto, retomar esta 'sana' costumbre de mostrar trozos de uno mismo en forma de retazos audiovisuales que aunar dos de mis grandes pasiones, el cine francés y la música.
Una película que, sin ser redonda (a pesar de recibir el Oscar a la mejor película de habla no inglesa en 1974), se entiende como un apéndice de la propia vida de François Truffaut (aunque tal vez eso es perfectamente extrapolable a la mayor parte de su filmografía) y por tanto, como el ejemplo claro del metalenguaje cinematográfico al que en cierto modo aspiraba. El cine dentro del cine donde la barrera que separa a ambos en algunos momentos puede ser inexistente, como ocurría con el cine de Truffaut. ¿Qué diferenciaba la vida de Antoine Doinel (el personaje de Jean Pierre Leaud en Los 400 golpes, Antoine y Colette, Besos robados, Domicilio conyugal y El amor en fuga) de la del propio Truffaut?. Y ¿en qué se parecen los vericuetos por los que pasa el director Ferrand (el papel de Truffaut en La noche americana) a los que pasó Truffaut a lo largo de su carrera, teniendo que pelear con unos y otros, escribiendo y reescribiendo diálogos para adaptarlos a cada nueva situación?
Y una pieza musical compuesta por Georges Delerue, cuyo primer minuto es absolutamente magistral, con un inicio de violines perfecto al que se van incorporando violas y cellos, manteniendo el equilibrio ideal entre graves y agudos, y que establecen un pulso con unos vientos que van in crescendo y despuntando en pequeños momentos fugaces hasta que, a partir del minuto 1:10, las cuerdas pasan a un segundo plano y ya son los vientos los que toman el control y cambian el tono de la pieza, transformando unas melodías alocadas y en tensión, que se mueven en arpegios constantes, en una melodía sencilla pero ya libre de la tensión anterior, con cuerpo, señorial y majestuosa (tal vez la parte que menos me gusta porque se podría considerar como la parte adulta de la pieza).
Eso sí, como decía Georges Delerue a sus músicos en los títulos de crédito de la película: "Nada de sentimentalismos fuera de lugar". Algo 100% aplicable tanto al trabajo de Delerue como al trabajo de Truffaut.
La nuit americaine (François Truffaut, 1973)