Una de las cosas buenas que tiene la película Zodiac (David Fincher, 2007) es una banda sonora magníficamente seleccionada (incluso aunque en ella aparezca alguna que otra obviedad) que hace un recorrido por la música (popular) americana de los años 60 y 70 dando cabida al jazz (John Coltrane, Miles Davis), al country pop (Lynn Anderson), al folk (Donovan), al soul desde varios puntos de vista (Isaac Hayes, Four Tops, Marvin Gaye) al funk-rock (Santana) y al rock setentero de medio-tiempo (Three Dog Night, Stories). Lynn Anderson - (I never promised you a) Rose Garden
Santana - Soul sacrifice (Woodstock 1969)
Sly & The Family Stone - I want to take you higher
Siempre he preferido, por encima del ye-yé más bailable y pegadizo de melenas cortas rubias y metacrilatos de colores, esa tristeza inherente en la melodía pop francesa, tendente hacia los acordes menores que sitúan la emoción en un punto de tensión al borde de la tragedia gracias a unos arreglos de orquesta absolutamente prodigiosos y a unas letras emocionalmente explícitas. Quizá suene rancio, e incluso tiene su punto de afectación hortera, porque ésto no consiste en reivindicar a personajes como Gainsbourg (que siempre me ha fascinado, para lo bueno y para lo malo), ni a Polnareff (más cercano a la psicodelia inglesa y al rock anglófilo prácticamente desde sus inicios), ni siquiera a Dutronc (empeñado en repetir una y mil veces su papel de dandy) sino más bien a cantantes cuyo referente español más inmediato podría ser gente como... Jose Luis Perales o Dyango. Ahí es nada. Y reconozcámoslo, no es fácil ir diciendo por ahí que, en un momento determinado, uno puede estar bordeando el gusto por la canción ligera española. Y no, no es una boutade de esas que hay que ir soltando de vez en cuando para que los demás sepan que uno está reinventándose continuamente. No soy así. Pero reconozco que, por alguna razón que se me escapa (¿será eso que la gente llama "criterio musical"?), me apasiona Joe Dassin y no soporto a Dyango (a pesar de que el segundo versionó al primero). Lo cierto es que las canciones que aparecen aquí tienen algo en común, y es que las cuatro están escritas por la misma persona, Pierre Delanoë. Dato curioso que desconocía hasta hace poco, ya que nunca me había tomado la molestia de ir un poco más allá del disfrute momentáneo y efímero de las canciones. Más curioso todavía si cabe resulta el hecho de empezar a tirar del hilo, y descubrir que este hombre ha compuesto algunas de mis canciones francesas favoritas: "Et si tu n'existais pas" de Joe Dassin, "Nathalie" de Gilbert Becaud, "En chantant" de Michel Sardou, "Une femme avec toi" de Nicole Crosille o "Qu'elle est belle" de Mireille Mathieu, entre otras. Bonitas canciones a escuchar sin prejuicios...
Gilles Dreu - Alouette
Joe Dassin - A toi
Gilbert Becaud - Et maintenant
Michel Fugain - Une belle histoire (con Caterina Caselli)
Beloved Invaders: The Ventures (George M.Reid, 1965)
It's Madison Time de la película Hairspray (John Waters, 1988)
Como dato curioso de esta segunda escena de baile, esta forma de bailar surgió a finales de los años 50 a partir de la canción de Ray Bryant, The Madison Time, que tenía la particularidad de que la propia canción iba indicando los diferentes pasos de baile siguiendo la tendencia de los djs del momento que animaban a la gente durante las canciones, y además algunos de esos pasos hacían referencia a personajes mediáticos importantes en aquel momento como el jugador de baloncesto Wilt Chamberlain (Basketball with the Wilt Chamberlain Hook - 3 compases) o el actor Jackie Gleason (Jackie Gleason - 2 compases y medio). Por si alguien quiere iniciarse en esto de las coreografías grupales, estos son los pasos principales. Por cierto, que esta segunda escena recuerda mucho a esta otra de la película Bande a part de Godard.